No se me enseñó la religión ni el “Temor a dios”, tampoco la idea de el cielo o el infierno como un espacio literal en algún lugar del cosmos… Soy la hija de una superviviente de secta, así que todo tema religioso estaba terminantemente prohibido en casa. Al principio estaba bien, pero mientras más crecía; más extraño y ajeno era el tema de las vírgenes, de dios, del diablo, de los santo. Había personas que creían que había un ser bueno muy bueno juzgando con severidad tus acciones y castigándote si hablabas mal de él en el cielo y un ser malo, muy malo alentando tu aprendizaje y libre albedrio en algún lugar bajo la tierra con fuego, llamas eternas y aceite hirviente…
Entrando a la
universidad me enfrenté a un mundo totalmente nuevo; había gente asistiendo a
la iglesia como método de socialización y por pura diversión, grupos de
personas de mi clase presumiendo sus retiros espirituales y siendo miembros de
“grupos de jóvenes” en las iglesias a las que asistían, subiendo sus videos,
sus platicas, sus actividades como si fuera algo tan normal ¿era tan normal?
Y entonces me
encontré con un vació de fe, en el que yo jamás experimentaría esa sensación de
pertenencia porque sí, fui a varias iglesias de varias religiones de varios
cultos y todas decían cosas que no entendía, que me era imposible creer con la
misma fe que ellos tenían y con el mismo amor que ellos profesaban, simplemente
era imposible. No obstante; todas compartían un mismo lema sin importar el
nombre o estilo de religión que fuera; “Dios te odia si no crees en él como
todos nosotros”
Y en medio de esa búsqueda, de ese fastidio, de esas dudas y de esa
frustración; se empezó a gestar un miedo incontrolable de un dios que me odia,
pero que estaba dispuesto a perdonarme si me bautizaba a su fe; y entonces
tenía 30 propuestas de bautismos con reglas muy especificas que se contradecían
de iglesia en iglesia y que si hacia una cosa en una congregación faltaba el
respeto al mismo dios en otras 7 congregaciones diferentes, pero podía combinar
otras 5 iglesias con las 2 ideas de las primeras iglesias, era un desastre… y
lo único que seguía latente en mi cabeza era el “por favor diosito no me odies,
estoy tratando, te juro que lo estoy intentando” Hasta que me harté de ésta
relación toxica impuesta por los creyentes y me senté a platicar con Dios para
ponerle limites. Le dije; Dios,
creo en ti, pero a mi manera, tendré fe y seré cuidadosa con todo lo que has
creado en éste mundo, pero tú tienes que prometerme algo; si eres real y todo
esto es real; vas a guiarme por el mejor camino para conocerte y para conocer y
entender quién eres sin tus devotos radicales ¿trato?
Y sin ese miedo,
sin esa culpa y sin esa duda me aventuré a explorar mi centro y de donde venía
la fe, estudie historia, antropología, esoterismo, ciencia, religión, el Corán,
la biblia, estudié el Genesis, los libros apócrifos, la magia Wicca, conocí a Jesús
como el alto mago, el hippie buena onda castigado por oponerse a un gobierno
autoritario, conocí a baphomet como la deidad justa del equilibrio, conocí a
Hécate como la diosa profanada por el cristianismo, aprendí de chamanismo, de
santería, de antigua magia africana, conocí a Yorubas y a sacerdotes, conocí el
ateísmo científico, el radical y el impuesto, el satanismo consciente, el
agnosticismo y la fe y después de años de evolución, aprendizaje y conocimiento
entendí todo, hice las pases con dios, con los demonios y sus infiernos y con
los ángeles… Porque aunque no encontré ninguna verdad y tampoco ningún juicio
final o una realidad totalitaria, entendí que esa idea abstracta de dios y
santos están exactamente de la misma manera en todas las religiones, solo que
llevan en sus frentes otros nombres y en sus brazos otros hijos, que no importa
si es un Dios comunitario o uno para cada religión y creencia, la simple idea
de “Un dios” genera satisfacción.
No importa qué
religión decidas tomar ni porqué, lo que realmente importa es que edifiques y
construyas sobre ella y tus creencias un lugar seguro para ti y para el mundo.
Dios no odia ni castiga, como lo intentó explicar Jesús una vez… “Dios eres tú,
Dios vive en ti”
Evangelio de tomas En el dicho 3, Jesús dice: "Si los que te conducen te dicen: 'Mirad, el Reino está en el cielo', entonces los pájaros del cielo te precederán. Si te dicen: 'Está en el mar', entonces los peces te precederán. Pero el Reino está dentro de ti y fuera de ti". Esta enseñanza sugiere que el Reino de Dios no es un lugar físico, sino una dimensión espiritual que podemos experimentar dentro y fuera de nosotros.
Diosito, aprendí
tanto de ti y tus hijos, que me volví bruja…
