Nació como una invitación a la libertad, a no dejarse arrastrar por la sociedad...
sábado, 26 de julio de 2025
Rota
martes, 22 de julio de 2025
Resistir...
¿Qué se siente,
mirar en tus ojos mi amor desbordante y aún así desperdiciarlo?
¿Qué se siente, mi amor?
Sentir en tu cuerpo el calor de mi anhelo y aún así desear a otras;
como si hubieras levantado una barrera tú mismo
que ahora te impide conectar con lo que alguna vez buscaste.
¿No sientes nada al verme amarte tan intensamente y mentirme en la cara?
¿No te duele saber que crees engañarme?
¿No sientes remordimiento?
Porque no entiendo cómo puedes mirarme derretirme de amor por ti y después,
con descaro y sin filtros,
herirme con las mismas mentiras crueles de siempre.
Mi corazón no es vertedero de tus tormentas,
no es lugar para que dejes todo lo que no sabes sentir.
No soy el refugio donde esconder tu sombra cuando te asusta mirarla de frente.
No puedo arreglar tus dolores ni tus errores.
No quiero ser el lugar en donde dejas morir todo lo que no sabes cuidar.
Acepté tu amor,
pero no las mentiras que lo acompañan.
No quiero que alimentes las dudas que tú mismo sembraste en mí.
No quiero seguir gestando en mi alma las muchas heridas emocionales que disfrazaste de amor.
No quiero criar con tus migajas al fantasma de un miedo que nunca pedí.
No quiero vivir obligada a resistir el dolor de tu desprecio por la lealtad.
No me quieres. Solo quieres lo que te hago sentir.
Y me duele.
Me duelen tus frías promesas vacías.
La inconsistencia de tu comportamiento.
La decepción constante de tu descuido.
¿Es por alguien más?
Solo quiero callar las voces de mi dolor
que me recuerdan que tú simplemente sigues siendo tú.
Pero yo...
La que te ama sigue por ahí: justificando, suplicando.
Y yo... estoy agotada.
¿Cómo podemos ser ambas la misma?
Si no te quieres quedar, lo entiendo, amado mío.
Lo entiendo, y te dejo ir.
Pero quedarte así —a medias, con engaños y sin amor—
¿qué clase de vida me ofreces vivir?
Yo me quedo con el alma rota,
Y tú...
te quedarás con todo lo que fingiste sentir.
viernes, 18 de julio de 2025
Carta a quien no supo volver
Yo quería quererte...
Abrí mi corazón a tu amor, y tú...
Tú solo seguiste siendo tú.
Te dejé entrar en mi vida con tanta facilidad, tan sencillo,
como quien abre una herida que aún no ha terminado de sanar,
como si el recuerdo de ti nunca hubiera dolido.
Volviste, y te abrí las puertas sin dudar.
Te conté mis secretos, mis logros, mi dolor.
Con inocencia y esperanza, usé tu culpa como refugio,
como si esta historia no la hubiera vivido antes...
Te dejé mirar mi nuevo cuerpo,
el que construí en tu ausencia,
con la ansiedad de la pérdida y el dolor del abandono.
Te dejé escuchar los latidos de mi corazón,
que cantan con miedo tu nombre.
Al final… eres el monstruo que lo dañó.
Te dejé acompañarme en mis noches vacías,
porque tu voz calentaba un poco mi alma;
era mejor que no tener nada.
Te permití ahondar en el infinito de mi memoria,
navegar por mi creatividad.
Te hablé como quien le habla a la luna:
inspirada, extasiada, feliz...
Te compartí mi cambio, mi evolución y mi fortuna.
Fui río, luz y presencia cuando más necesitabas de mí.
Yo también te extrañé, ¿sabías?
Te extrañé, lloré, te amé, te supliqué...
Yo también.
Pero yo no tenía a dónde correr.
Volví contigo para saborear tu rechazo
y tu indiferencia en mis labios salados.
Me aferré a tus brazos sintiendo tu fastidio y tu desespero.
Supliqué y busqué un poco de tu ternura,
un momento de ti...
Solo recibí negativas sin empatía,
y un adiós seco que me desilusionó
en esta y tres vidas más.
Pero… ¿y tú?
¿Qué recibiste tú de mí cuando volviste buscándome?
No hace falta que lo cuente...
Llegaste igual de sucio,
con la mente perturbada,
con las mismas heridas,
con el mismo trauma.
Volviste igual que cuando te fuiste,
quizá hasta un poco peor...
Volviste a generarme los mismos miedos.
Volviste a hablarme con la misma voz que miente,
con los mismos labios que me besan
y luego buscan otra piel.
Mienten. Hieren.
Volviste a mirarme con los mismos ojos
que se detienen en cuerpos ajenos.
Volviste para acariciarme con el mismo amor
que se desvanece cuando tú lo decides.
Yo no tengo nada en ti.
Solo la esperanza.
Solo el amor.
Y eso jamás va a ser suficiente.
Yo sí quería quererte.
Tú volviste con una promesa rota entre los labios,
y un ego que solo buscaba consuelo.
Yo te ofrecí amor,
y tú apenas buscabas una sombra donde no sentirte solo.
Te bastó mi cariño y mi presencia para calmar tu vacío,
pero nunca fue suficiente para tocar tu alma.
sábado, 12 de julio de 2025
Refil emocional
Esta vez no te voy a culpar.
No tengo en mis manos el poder de hacer algo así. Esta vez no...
Porque aunque me cueste trabajo aceptarlo, sigo deseando algo de ti que no puedes darme, y por fin entiendo que no está mal, ni mi deseo ni tu incapacidad. No es tu culpa, pero sí tu responsabilidad. Y ninguna cantidad de amor será suficiente como para hacerte cambiar.
Solo que esta vez no estoy enojada. Ya no.
No siento rencor, ni odio… solo una resignación dolorosa, casi incapacitante.
Un entumecimiento emocional que me lleva a entender que, por más tiempo que pase, siempre serás mi debilidad más tóxica.
Porque cuando te fuiste, muy en el fondo sabía que volverías, como todas las veces anteriores.
Pero no porque tú seas adicto a mí.
No porque tengas un problema de dependencia emocional.
No porque me quieras, o siquiera me ames.
No porque tengas un irrevocable deseo de reparar las cosas…
Nada de eso.
Mi amor alimenta tu ego, y no puedes soltar por ningún motivo eso.
Tú no me quieres.
Amas la forma en la que te amo:
Con devoción, con entrega, sin límites.
Y eso jamás lo vas a encontrar en ningún lado, y lo sabes.
Eres tan consciente de ello, que simplemente te vas cuando estás harto
y vuelves cuando quieres más.
Te quedas a costa de mi dolor, exprimes mi sensibilidad
y después me vuelves a dejar vacía, rota, herida…
Lista para reconstruirme sin ti y volver cuando el trabajo sucio ya lo he terminado.
Vuelves desde el egoísmo, desde tu necesidad,
desde el abandono emocional.
Y cuando estás completo, huyes nuevamente
a consumir todo ese amor en otras cosas, en otras personas,
en otros cuerpos, en otras mujeres… hasta drenarte.
Porque tú solo no sabes cómo quererte.
Así que vuelves a estos brazos heridos que te añoran
para recuperarte. Como refil emocional.
¿La resignación será más dolorosa que la indiferencia?
Pensaba en que deseabas retomar el compromiso emocional,
pero… ¿alguna vez te comprometiste?
Alimentas mis esperanzas y me amas como sabes que deseo ser amada,
pero solo porque quieres que vuelva,
porque quieres recuperarme.
Y una vez que me tienes,
me quitas todo el amor que me esfuerzo, de formas inhumanas, por recuperar.
Tú no quieres ser diferente.
Tú solo quieres que te quiera como ni tú mismo puedes hacerlo.
Y qué castigo tan grande...
"Puedo tener un poco de ella sin arriesgarme."
Pero esta vez no.
No puedes tenerme sin elegirme.
No puedes ilusionarme y luego desaparecer.
No puedes romperme.
Ya no.
Estoy harta del amor a medias, en silencio, en voz baja,
a conveniencia y sin intensidad.
A veces, lo mejor que alguien puede hacer por nosotros…
es decepcionarnos.
jueves, 3 de julio de 2025
Disfrutarte
Hoy te escribo desde el amor…
Desde el amor que duele, que te siente, que te extraña.
La vida me envuelve en recuerdos.
Qué difícil es volver a las llamadas a escondidas y los mensajes de "buenas noches",
después de haber vivido contigo un goce sin final,
una especie de eternidad compartida que me llenaba el corazón de alegría.
Extraño mi vida a tu lado, pero sé que hay cosas que cambiar…
¿Tú no me extrañas?
Dormir ya no es dormir sin ti en mi cama.
¿Con quién compartes la comida ahora?
¿A quién le cantas tus canciones especiales?
¿A quién miras ahora?
Mi amor, el corazón me late a tu ritmo.
Mi mente viaja entre la serenidad y la ansiedad,
y yo no tengo nada más que hacer que esperar.
Me arde el pecho con tu ausencia.
Me retuerce el alma la espera…
Encuentro consuelo en lo familiar,
en lo que no cambia,
mientras mi vida se transforma sin ti.
Te extraño con cada respiración,
y anhelo que el tiempo se apresure para volver a ti,
y luego se detenga contigo,
para no tener que volver a despedirnos.
Cuida mi corazón…
¿Sientes cómo te amo?
El miedo a veces es demasiado,
pero en ese velo de realidad que nos cubre cuando dormimos juntos,
me recuerdo que aún me tienes.
Deseo disfrutarte desde la calma
que me brinda estar entre tus brazos…
Te extraño, mi amor.
Extraño la vida que me prometiste,
el amor que me juraste,
la realidad que yo quería.
Prométeme, por favor,
que esta realidad que nos aguarda será posible.
Quiero que los colores vuelvan a brillar entre nosotros.
Y que, desde mi corazón, solo haya paz para ti.
¿Todo esto es mi imaginación?
Quiero despertar a tu lado…
¿Me abrazas un poco más?
Noches prestadas
Que otra vez, porque otra vez… Otra vez. Soñando despierta con lo que anhelo, congelándome la piel con lo que es. Explorando las risas que ...
-
Extrañarte me pesa casi tanto como tenerte. Me siento vacía, pero con un propósito. Y aunque hoy no lo entienda, mi corazón avanza. Estoy d...
-
Estoy recostada en la camilla de hierro frío. Mi cuerpo tiembla, pero no sé identificar de dónde viene la ansiedad: ¿quizá del dolor de tu p...
-
Cerré los ojos y apoyé la cabeza cansada en el borde de la tina. Estaba cubierta hasta el cuello de agua caliente y el vapor me dejaba somno...




