domingo, 25 de mayo de 2025

Descolorido

Lo único que me hacía falta era arrancarme el corazón…
Y lo hice; sin pensarlo, sin medir las consecuencias, sin dudarlo.
Arranqué mi corazón del pecho que habitaba, donde latía vivo por ti; lo sostuve entre mis manos, tembloroso, goteando amor, y mirándolo morir… te lo entregué.

Me dejaste sangrando, con un hueco en el pecho imposible de llenar, sintiendo cómo se me enfriaba el cuerpo en tu ausencia, cómo se me agotaba la vida con tu cruel indiferencia.

Agotada; con las últimas fuerzas que tenía, te supliqué una última vez —pero sin voz. Mi amor te lloró en silencio.
Mi corazón murió abandonado.
Y con los ojos tristes miré cómo el tiempo te alejaba, cómo reemplazabas el arte y el fuego de mi alma… por algo vacío, superficial, un reflejo pálido y sin alma.
Algo que no dolía, que no ardía, que no brillaba.
Algo fácil...

Y ahí comprendí que no me faltaba amor —me faltabas tú... capaz de sostenerme cuando ya no pudiera.
Pero tú solo querías lo liviano.
Lo que no exige
Lo que no llora
lo que no siente demasiado.

Me quedé aquí; entre colores que ya no significan nada, con el hueco aún latiendo, una herida abierta...
Te sigo amando, pero ya en pasado, porque no me queda presente donde encontrarte.
Solo me queda esta sombra de mí… y un corazón que ya no está.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Noches prestadas

 Que otra vez, porque otra vez… Otra vez. Soñando despierta con lo que anhelo, congelándome la piel con lo que es. Explorando las risas que ...