sábado, 12 de julio de 2025

Refil emocional

Esta vez no te voy a culpar.
No tengo en mis manos el poder de hacer algo así. Esta vez no...
Porque aunque me cueste trabajo aceptarlo, sigo deseando algo de ti que no puedes darme, y por fin entiendo que no está mal, ni mi deseo ni tu incapacidad. No es tu culpa, pero sí tu responsabilidad. Y ninguna cantidad de amor será suficiente como para hacerte cambiar.

Solo que esta vez no estoy enojada. Ya no.
No siento rencor, ni odio… solo una resignación dolorosa, casi incapacitante.
Un entumecimiento emocional que me lleva a entender que, por más tiempo que pase, siempre serás mi debilidad más tóxica.

Porque cuando te fuiste, muy en el fondo sabía que volverías, como todas las veces anteriores.
Pero no porque tú seas adicto a mí.
No porque tengas un problema de dependencia emocional.
No porque me quieras, o siquiera me ames.
No porque tengas un irrevocable deseo de reparar las cosas…
Nada de eso.

Mi amor alimenta tu ego, y no puedes soltar por ningún motivo eso.

Tú no me quieres.
Amas la forma en la que te amo:
Con devoción, con entrega, sin límites.
Y eso jamás lo vas a encontrar en ningún lado, y lo sabes.
Eres tan consciente de ello, que simplemente te vas cuando estás harto
y vuelves cuando quieres más.
Te quedas a costa de mi dolor, exprimes mi sensibilidad
y después me vuelves a dejar vacía, rota, herida…
Lista para reconstruirme sin ti y volver cuando el trabajo sucio ya lo he terminado.

Vuelves desde el egoísmo, desde tu necesidad,
desde el abandono emocional.
Y cuando estás completo, huyes nuevamente
a consumir todo ese amor en otras cosas, en otras personas,
en otros cuerpos, en otras mujeres… hasta drenarte.
Porque tú solo no sabes cómo quererte.
Así que vuelves a estos brazos heridos que te añoran
para recuperarte. Como refil emocional.

¿La resignación será más dolorosa que la indiferencia?

Pensaba en que deseabas retomar el compromiso emocional,
pero… ¿alguna vez te comprometiste?

Alimentas mis esperanzas y me amas como sabes que deseo ser amada,
pero solo porque quieres que vuelva,
porque quieres recuperarme.
Y una vez que me tienes,
me quitas todo el amor que me esfuerzo, de formas inhumanas, por recuperar.

Tú no quieres ser diferente.
Tú solo quieres que te quiera como ni tú mismo puedes hacerlo.
Y qué castigo tan grande...

"Puedo tener un poco de ella sin arriesgarme."

Pero esta vez no.
No puedes tenerme sin elegirme.
No puedes ilusionarme y luego desaparecer.
No puedes romperme.
Ya no.

Estoy harta del amor a medias, en silencio, en voz baja,
a conveniencia y sin intensidad.

A veces, lo mejor que alguien puede hacer por nosotros…
es decepcionarnos.




No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Noches prestadas

 Que otra vez, porque otra vez… Otra vez. Soñando despierta con lo que anhelo, congelándome la piel con lo que es. Explorando las risas que ...